¿CÓMO ESCRIBIR DIÁLOGOS?



En definitivo escribir buenos diálogos y sobre todo creíbles en tu historia no es cualquier cosa, debes lograr rebasar la barrera de actuar por interpretar para el personaje y de esta manera sentirlo tan natural que olvides que es un guión!. A continuación de pongo 5 tips que me han funcionado en mi manera de realizar mis escrituras.


1. REALIZA UN VACIO MENTAL TOTAL!


Para lograr una primera versión de la escritura genuina de un diálogo es recomendable apagar a la mente. O sea intentar dejar de lado las voces lógicas que suelen acompañarte.

Es muy importante que puedas dejar la mente de lado y escribir desde tu dispositivo más esencial que es el emocional. Dejarte fluir por lo que aparezca y escribirlo tal cual aparezca.

Si empiezas a prestar atención en tu día habitual cuando hablas y cuando conversas con otras personas, te vas a dar cuenta que no piensas todo lo que dices. Excepto en raras ocasiones que tengas que armar el discurso para algo específico.

En una conversación cualquiera simplemente explicas el entorno, la temática y te conectas con el asunto. Entonces abres la boca y dejas salir las palabras fluida y naturalmente sin intervención del proceso lógico del pensamiento.

De esta forma comunicas verbalmente la mayoría de tus ideas, interferidas por tus necesidades y sentimientos. O sea que no estás pensando cuál es la palabra justa ni la que expresión exacta que amerita la situación.

Tampoco le prestas demasiada atención a la sintaxis ni a la gramática. Simplemente te entregas a la situación y fluyes en la expresión de lo que quieres decir.

Es un acto completo de improvisación, el cual está a disposición de aquello que necesitas o quieres comunicar. Esto mismo es lo que hay que intentar lograr en una primera versión del diálogo en el desarrollo de una escena.

O sea escribir sin pensar, jugando como si vos fueses los personajes que están en escena, prestándoles tu cuerpo y tu emociones para que ellos se expresen.


2. CONOCE A TUS PERSONAJES


Para escribir diálogos es muy importante que conozcas a tus personajes en profundidad, porque si bien cuando hablamos no estamos eligiendo palabra por palabra, cada personaje tiene su propio catálogo de expresiones habituales que lo definen en su forma de expresión.

Deberías conocer su léxico, sus palabras y expresiones favoritas y/o habituales, para atravesar las emociones básicas y conocer cómo reacciona ante las cuestiones que vayan sucediendo en el transcurso de la trama.

Pensar si es emocionalmente intenso o intensa, o suele reprimir lo que siente. Si es verborrágico/verborrágica, analítico o analítica. Definir cómo se expresa en general.

Pregúntate ¿Cómo es en los diferentes ámbitos? O sea con sus amistades, con su familia, en el amor, en el trabajo, ante situaciones difíciles, cuando se divierte ¿Qué palabras y expresiones utiliza en cada uno de esos contextos?

Por supuesto que todo esto tiene que estar en función de lo que se cuenta en la historia. Si el trabajo no aparece en la trama no hace falta conocer cómo es el personaje dentro de ese ámbito. Pero si es un ámbito que aparece, está bueno saber cómo se expresa y qué palabras utiliza dentro del mismo. También es imprescindible conocer las características que condicionan al personaje cuando tiene que hablar.


3. RITMO Y SONORIDAD AL ESCRIBIR DIÁLOGOS


Otra característica que hay que tener cuenta a la hora de escribir diálogos, es que cada personaje tienen su propio ritmo y su propia sonoridad dentro de la simpleza.

Se podría hacer una la analogía de un partido de tenis donde hay un constante ida y vuelta en lo que se dice y en lo que se responde. Por lo general mantiene un ritmo dentro de cada set, pero cada tanto hay movimientos inesperados que cambian la dinámica de la expresión.

Por otro lado es importante que los bocadillos no sean extensos. Recuerda que hay que contar mucho diciendo poco y diciéndolo de a poco.

Si tus diálogos son muy extensos probablemente no funcionen en la escena. Sin ser una regla absoluta hay que intentar que tengan aproximadamente entre dos y cuatro líneas dentro del sector de diálogo de la plantilla del guión.

Lo anterior es solamente una herramienta. Siempre hay que priorizar el atractivo antes que la regla de medición. Pero es una buena guía para que prestes atención a lo que está sucediendo en la página que será lo que sucederá en la pantalla.

Esto no quiere decir que no pueda haber textos más extensos por momentos o incluso un monólogo, pero hay que preguntarse si realmente la escena lo necesita así, y si el texto es realmente bueno como para que se sostenga por sí mismo.


4. LICENCIAS POÉTICAS


Es sumamente importante tener en cuenta que el diálogo es a las conversaciones lo que las historias son a la vida. O sea es una representación ilusoria que expresa en su contenido otra cosa que va más allá de lo que se dice. Debe ser verosímil, no real.

Al escribir diálogos se debe priorizar el género, el tono, y principalmente la forma de expresión dramática que hace a la historia en su totalidad. Recuerda que además de ser una parte estructural del personaje es una parte estructural de la historia.

No es lo mismo una historia que tiene una estética cruda que utilizará elementos más terrenales, que otra que es más fantástica y utilizará elementos mas maravillosos.

El diálogo es una parte del todo, es un elemento que se debe a la totalidad de la historia y a la totalidad de los personajes que la hacen.

Por momentos el diálogo puede tener cierta poesía y ciertas expresiones que no se dirían en el cotidiano. Pero las historias no son el cotidiano, sino que lo representan y a veces es necesario profundizar esa representación con una licencia poética en aquello que se dice para tener mas profundidad y conexión con las emociones.

Por supuesto que hay que tener cierto cuidado en el uso de estas licencias, ya que si no se proponen de la forma adecuada, la ilusión se rompe y se puede decepcionar al espectador-lector.


5. ACTÚA LA ESCENA


Yo sé que es un tip un poco extraño, pero te recomiendo ampliamente que actúes la escena siempre. O sea que una vez que tengas escrita la primera versión de la escena, leas el diálogo en voz alta. El de todos los personajes por supuesto, como si estuvieras viéndolo en la pantalla. Jugando con tu cuerpo lo que dice la descripción de la escena. Como cuando jugabas en la infancia, de la misma manera, como si eso estuviera pasando realmente.

Imagínate estar en esa situación, juega a ser los personajes y déjate llevar por el juego, utiliza el espacio en el que estés y transfórmalo en el decorado donde sucede la escena. Registra que te sucede, si estás conectado con el tono y el género de lo que sucede. Y juega a fondo, diviértete, de eso se trata. No hay nadie ahí para juzgarte.

No importa que no tengas el don de la actuación, importa que lo que estés diciendo sea fluido, se entienda y se adecue a la reacción dentro de la coherencia de tus personajes.

Es por eso que es imprescindible jugar a sentir lo que sienten los personajes. Y digo jugar a sentir, y no sentir, porque las acciones se pueden ejecutar por lo que son en su definición. Quiero decir que nadie puede sentir voluntariamente amor, pero si puede jugar a amar voluntariamente.



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Zaizar Habacuc | Ciudad de México | contacto@habacuc.org

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